
Bueno, desde que ayer os contara que iba a dejar de fumar (decisión que tomé desde hace mucho tiempo), no he vuelto a hablar al respecto.
El primer día sin fumar, la verdad que me está llendo bastante bien. Si me preguntan si tengo ganas de fumar, mi respuesta es "sí, tengo ganas de fumar", pero lo mejor, es que no quiero fumar. O sea que estoy pasando algo de mono, si, es más, me apetece muchísimo un cigarro, pero no estoy sufriendo, ni pasándolo mal, porque no quiero fumar (veremos a ver si sigo así el resto del día jeje). Tengo ahí un cigarro que me sobró de ayer, cuando lo vi anoche, pensé: "¿lo fumo, para acabar el paquete? No, mejor déjatelo ahí". Y es que ése fue el error en el que he caído otras veces (uno de ellos, mejor dicho), el coger un cigarro y decir "por uno más no pasa nada".
Hoy he hecho cosas que hacía cuando era fumador y que no me imaginaba que iba a poder hacer sin tabaco, como por ejemplo, tomar un café, o dar una vuelta. Eso he hecho esta tarde y la verdad que ha llegado un momento que ni me acordaba del tabaco, hasta que ya he llegado a mi casa y me he sentado aquí a escribir.
Los casi 3 euros que cuesta un paquete de cigarros, en vez de gastarlos en tabaco, los he gastado en comprar algo de comer y en una hucha, para ir metiendo el dinero que me gasto cada día en tabaco, a ver cuando diga de abrirla si me da alguna alegría jeje.
Bueno, esto es todo por ahora. ¡Saludos!
servido por comentaresgratis
3 comentarios
compártelo

Después de meditar, de no se cuántos intentos ya (aunque finalmente no le puse el empeño que debería), y de estar muy cabreado conmigo mismo, he tomado una decisión (de las más sabias que se pueden tomar): VOY A DEJAR DE FUMAR... otra vez.
Ya estoy harto de depender de unas hierbas asquerosas, que saben mal, que te hacen sentir mal, y que es un alivio momentáneo a las ganas de fumar. Ya no tendré esa tos asquerosa, ya no estaré deseando salir de un sitio donde no se puede fumar para encender uno de esos cigarrillos, ya no tendré que gastarme un dinero innecesario en fastidiar a mí y a los que me rodean, ni en fastidiar momentos de reuniones sociales, ya no me fatigaré tanto.
Muy pronto, podré decir que me he liberado de un apestoso monstruito que hay dentro de mi, podré saborear mejor las comidas, dormiré mejor, no me levantaré con sensación de malestar general (sí, ese de los anuncios).
En fin, que muy pronto podré decir: soy un no-fumador. Y es que, de 20 a 30 cigarrillos al día (cuando no son más) son demasiados para un chico de 19 años.
Soy consciente de que mi cuerpo no será como si nunca hubiese fumado, el daño ya está hecho, pero siempre me digo "nunca es tarde para dejar de fumar, aunque hayan pasado ya 5 años y medio desde que empecé". Asimismo, soy consciente de que no cuento con mucho apoyo externo que digamos "yo no creo que tú puedas dejar de fumar", me dicen... yo les digo "puedo y lo haré"
Puede ser que esta vez sea la definitiva, y que posiblemente, este cigarrillo que me estoy fumando mientras escribo mis razones para dejar de fumar sea uno de los últimos que fume, o puede ser también que el ser no-fumador me dure bien poco, y vuelva a caer en el mismo error en el que ya he caído varias veces cogiendo un cigarrillo más mientras me miento a mí mismo "este es el último, de verdad". Ingenuo de mi, ese fue el último antes de fumarme el siguiente.
Os iré informando de cómo me va el proceso de ser no-fumador. Está a punto de empezar, pronto comenzaré una vida sin humos. Y si tú eres fumador, también puedes comenzar una vida sin humos, falta que quieras.
servido por comentaresgratis
3 comentarios
compártelo